Ólvega

ÓLVEGA

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Ólvega está localizada al noroeste de la provincia de Soria, habiendo sido desde siempre un cruce de culturas y caminos entre Castilla, Aragón, La Rioja y Navarra. Está situado en un lugar estratégico, tanto a nivel geográfico como de comunicación.

Se halla a 45 kilómetros de Soria, rozando los límites de La Rioja, Navarra y Aragón. También está a tan solo 118 kilómetros de Zaragoza, 50 de Tudela y 30 de Tarazona, siendo hoy en día un importante centro industrial en desarrollo, gracias a sus excelentes conexiones.

Ólvega es, a los ojos del visitante, un municipio tranquilo y atrayente en el que el sosiego y el aire puro del medio rural están perfectamente relacionados con la prosperidad, el desarrollo y la industria. Ólvega es, sin duda, el mejor ejemplo de la provincia de ambiente moderno con ansias de futuro y bellos paisajes

. Ólvega nos muestra varias imágenes para sentirla y vivirla. Invadida por el silencio, la mejor propuesta que ofrece ésta gran villa es su paraíso natural. Olla de sierras y grandes montañas, Ólvega regala grandes imágenes naturales. Paraíso natural sin paliativos, Ólvega es mucho más que aire puro, montes silvestres y grandes valles bañados por ríos frescos. Sus orígenes se remontan al S. V después de Cristo, de su ambicioso pasado y como huella de esta encrucijada de caminos entre La Rioja, Navarra, Aragón y la Castilla a la que pertenece, queda hoy en pie un número importante de ermitas e iglesias, hoy dedicadas al culto y centro de atracción de sus romerías y procesiones. Destacan la ermita de San Roque, de los Mártires, de San Bartolomé, de San Marcos, la iglesia Parroquial y la Virgen de Olmacedo, una de las más bellas.

Pequeñas fuentes de buenas aguas abundan en sus campos, alegrándolos y regalando vistosos verdes que interrumpen en los abundantes campos de cultivo que dominan el término.

Y es que no hay que olvidar que, antes que industrial, Ólvega fue tierra de agricultores y ganaderos. A media altura de la Sierra de Madero, en el monte Regajal, se abre la tremenda herida de color rojo. De la que en su día fuera la fértil mina Petra queda hoy sólo el recuerdo y también son historia las vías de un viejo ferrocarril que llegó hasta la población para transportar el material extraído.

La mina Petra dio oligisto en abundancia. Ólvega se erige como una villa que cuenta con un increíble paraje natural a su alrededor y con grandes emprendedores en sus tierras que han hecho que además haya existido y exista en la actualidad una industria importante.

El desarrollo industrial de la villa se remonta muy lejos, a la época de las primeras explotaciones de sus minas de hierro. Más tarde, con la llegada de la construcción de la vía estrecha de ferrocarril Ólvega-Castejón, a principios del siglo XX, con el objetivo de transportar el mineral a los altos hornos de Bilbao, comenzó un desarrollo empresarial que todavía se respira hoy día.